¿Cómo escribir en Internet? 4 trucos para tener el mejor blog corporativo

No es ningún secreto que leer en la web es muy diferente a leer un libro o una revista. Nos cansamos antes, vamos dando saltos de hipervínculo en hipervínculo y, en general, tendemos a devorar la información leyendo en diagonal en busca de más. Existen muchísimos estudios sobre las diferencias entre cómo nos enfrentamos a uno u otro formato y acerca de cómo, en consecuencia, nuestra forma de atraer al lector cuando escribimos en un blog corporativo debe ser completamente distinta.

¿Cómo lo hacemos? En realidad, no es tan complicado. Basta con ponerse en la piel del lector y combinar un lenguaje atractivo con determinadas técnicas SEO para ayudar a que nuestro texto circule mejor y llegue al mayor público posible. Además, como en todo, la presentación es importante para captar a quien aterrice en nuestro blog: del mismo modo que desconfiamos de un libro con una portada mal diseñada lo haremos de una publicación con párrafos interminables, escaso apoyo audiovisual o un diseño poco atractivo.

Si vas a lanzarte a la aventura bloguera, te trasladamos algunas de las buenas prácticas que forman parte del ideario de nuestra agencia de comunicación y que ayudarán a que el alcance de cada una de tus publicaciones sea lo más efectivo posible.

1. Tu contenido tiene que ser interesante, inédito e incuestionable

Son las ‘tres i’ con las que trabajamos. La idea es que aportes algo que consideres que tu público necesita saber, que investigues previamente si existe o no una oferta relativamente amplia sobre el mismo tema en la red, y que sepas muy bien de lo que hablas. De poco te servirá escribir un post sobre un asunto sobre el que ya corran ríos de tinta, sobre todo si no vas a aportar nada nuevo.

Trata de buscar vacíos y aportar respuestas a esas dudas sin resolver sobre las que tú tienes mucho que decir, y aprovecha cuando puedas la marea que generan los temas de actualidad sobre los que todo el mundo busca en Internet.

Por supuesto, a la hora de elegir tema ten muy en cuenta a quién quieres dirigirte o qué tipo de clientes quieres captar. Deberás plantearte esta pregunta y pensar en un plan de comunicación antes de lanzarte a diseñar contenidos.

2. Usa un lenguaje atractivo

Es imprescindible ponerse en la piel del lector y conseguir que, a simple vista, entren ganas de devorar tu artículo. Empieza por un buen titular y no tengas miedo a arriesgarte: usa interrogaciones, trata de responder a quien ‘googlee’ una duda con sus mismas palabras, genera curiosidad y usa un tono didáctico y atractivo. Los títulos del tipo “5 claves para entender…” y las guías rápidas suelen dar muy buen resultado. Piensa que la escasez de tiempo nos lleva a buscar respuestas rápidas. Queremos sabiduría concentrada y fácil de digerir.

En cuanto al tono, demuestra que eres un experto pero ‘baja de las alturas’ para que tu lector no se decante por otro que se lo explique más claro que tú.

3. Busca una presentación impecable

Tan importante como el contenido es su diseño: intenta que tus titulares no pasen de los 60 caracteres con espacios, usa párrafos cortos (se recomiendan como mucho cinco líneas), utiliza negritas e hipervínculos a otros artículos o páginas de tu web (estos últimos te ayudarán a generar más tráfico y a convertir lectores en clientes) y apóyate en material audiovisual para que el lector ‘respire’ antes de seguir leyendo. Las infografías, videos, etc. funcionan a las mil maravillas.

Eso sí, evita los abusos: simplemente destaca aquello que consideres más interesante e intenta aprovechar tu publicación para lograr que tus potenciales clientes contacten contigo o accedan a los bienes o servicios que puedes ofrecerles.

4. Piensa en ‘SEO’

No pierdas de vista que tu objetivo final es la conversión. Para eso deberás tener en cuenta ciertas prácticas que sirven para optimizar SEO, es decir, eso que llaman Search Engine Optimization o Posicionamiento en buscadores. Cuanto más ‘alto’ aparezca en Google tu artículo, más posibilidades tendrás de que te lean y, en definitiva, de atraer a un público más amplio.

Parte de la idea de que lo más importante es que tu contenido sea el mejor: el que responda de forma óptima a la duda que busque el lector, el que más se comparta, el mejor valorado... Sin embargo, hay algunas técnicas que ayudan a que los lectores accedan a él y a empujarlo al éxito.

- Intentar usar las palabras clave adecuadas. Puedes ‘tirar’ de intuición, pero te recomendamos apoyarte en herramientas como Keyword Planner de Google. Intenta que aparezcan en la parte superior del texto y en el titular (pero sin forzar).

- Realiza tú mismo búsquedas en Google sobre el tema que vayas a abordar. Ello te ayudará a elegir temática en función de tu competidor: tendrás más posibilidades de destacar si hay poco material sobre ello y si quienes lo han abordado lo han hecho peor que tú.

- Crea un call to action al final del post. Es decir, redirige al usuario hacia tu oferta, tu servicio o una explicación más detallada. Es imprescindible que se lo pongas fácil al lector para que siga buceando en tu web. En Internet todos nos volvemos muy vagos y tendemos a saltar a otra cosa si no nos lo ponen en bandeja. Las landing page son muy útiles para lograr esa conversión que buscas.

- Ojo con la URL de tu post. Elimina de ella todas las palabras que sobren, tales como artículos, preposiciones, conjunciones… Optimiza usando palabras clave relacionadas con tu texto y recuerda que cuanto más corta, simple y directa sea, más opciones tendrá de convertirse en un éxito para Google. Además, escribe en minúscula, separando con guiones, y evita las tildes.

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