7 consejos para mejorar el SEO de tu web... ¡con imágenes!

Todo el mundo sabe que el SEO es muy importante para cualquier web. Lo saben incluso quienes no saben qué significa SEO ni de qué va eso de la optimización de motores de búsqueda. El caso es que no es fácil adentrarse en ese mundillo: conocemos el objetivo, que es atraer tráfico a nuestra web de forma orgánica -es decir, si pagar ni un euro- mejorando su visibilidad en los distintos buscadores, especialmente en el todopoderoso Google. Pero, ¿cómo lograrlo?

La realidad es que existen infinidad de parámetros que hacen posible que tu web posicione en motores de búsqueda como Google. Tantos parámetros que muchas veces ni siquiera los expertos más expertos los manejan todos. ¡Que no cunda el pánico! Por suerte, hay ciertas técnicas, ciertos básicos, que todos podemos manejar y que nos permiten posicionarnos por delante de aquellos competidores que, al contrario que tú, se hayan dormido en los laureles. Muchas veces basta con un poco de mimo para que se nos premie, sobre todo si compartimos contenido de calidad.

Una de esas técnicas tiene que ver con la fotografía. Ya sabes que incluir imágenes, vídeos, infografías… en tus publicaciones les da un ‘no se qué que qué se yo’ que los buscadores –y los lectores- premian. Y aunque no es un misterio que una imagen vale más de mil palabras, la realidad es que, en la web, puede valer el doble si la manipulas de la forma adecuada.

Piensa que muchas personas buscan en Internet imágenes que respondan a ciertas palabra clave. Si, por ejemplo, busco en Google información sobre perros de la raza Basset Hound para saber dónde hacerme con uno, es probable que entre mis resultados no aparezca una foto cuyo nombre sea 'tobby-corriendo-por-el-prado', por mucho que se encuentre en una web dedicada a la venta de mascotas. Más bien podríamos usar, a la hora de dar nombre a la imagen, el nombre de su raza, la referencia a que se trata de un perro -y no de cualquier otra cosa- y, por qué no, un guiño a la palabra ‘comprar’.

Incluso aunque no busquemos imágenes expresamente, Google siempre selecciona unas cuantas que aparecen en la parte alta de la página. Si las nombras adecuadamente, puede que atraigas tráfico a tu web de esta forma. También si compartes imágenes libres de derechos que otras personas puedan descargar y utilizar. Ello puede llevarles a pasearse por tu web y, quién sabe, tal vez a comprar tus bienes o servicios, o a contarle a otros que existes.

Partiendo de esta base, te dejamos con 7 consejos que te ayudarán a optimizar esta técnica. ¿Nos cuentas qué te parecen?

1. Usa palabras clave al nombrar tus imágenes

Se trata de crear nombres relevantes que representen el contenido de la imagen. Huye de cualquier palabra que no tenga que ver con lo que ésta contiene o con el tipo de público al que quieras atraer con ella. Huye también de los nombres genéricos cargados de cifras y letras que tu cámara le da a tus fotos al descargarlas. ¡No seas perezoso y dale una vuelta al título! Google y tu web te lo agradecerán.

2. Evita las palabras sin contenido conceptual

Con esto nos referimos a artículos, preposiciones… Del mismo modo que el slug de tus publicaciones debe ser conciso y limpio, lo mismo se espera de las imágenes y archivos que alojes en tu página. No olvides utilizar guiones para separar las palabras, y ten cuidado con la letra ‘ñ’ y con las tildes. Aunque hay opiniones para todos los gustos, es cierto que hay quien trata de evitarlos porque suelen traducirse en un conjunto de caracteres o signos muy poco atractivos para los buscadores.

3. Evita los formatos ‘raros’

Los archivos con extensiones ‘típicas’ funcionan mejor en lo que a SEO se refiere: .jpg, .png., .gif (en el caso de imágenes animadas)… El resto no ayudan a que Google sea benevolente contigo. Merece la pena tomarse unos minutos en realizar las transformaciones necesarias para que tu imagen sea más accesible. Existen numerosas herramientas de conversión que podrás descargar desde Internet.

4. ‘Adelgaza’ tus imágenes

No hace falta que tus fotos tengan una calidad descomunal. Ten en cuenta las dimensiones en que van a ser vistas. No se trata de colgar fotos que bien pudieran imprimirse en formato póster, sino de compartir aquéllas que mejor ilustren lo que quieres contar, cuidando mucho el diseño y la calidad, pero sin pasarse de la raya. Lo que mucho pesa, más tarda en cargar, y Google lo rechaza. No olvides esta máxima. Tampoco a los usuarios nos gusta esperar demasiado a que una web decida abrirse en todo su esplendor. Lo bueno no siempre se hace esperar.

En este sentido, es preferible que cargues en tu web las imágenes ya adaptadas al tamaño que deseas, en lugar de almacenarlas con gran calidad y reducirlas luego exclusivamente a nivel de tamaño de visualización: lo normal es que plataformas como Wordpress respeten su peso inicial, aunque las reduzcan visualmente a tu antojo.

5. Cuanta más información, mejor

Rellena la etiqueta ‘Title’ –que contiene el texto que se muestra cuando sitúas el cursor sobre la imagen-, escribe el texto Alternativo (‘Alt’) -el texto que utilizan los buscadores para saber qué es lo que muestra una imagen-, añade una descripción, una leyenda de la imagen… Todas estas herramientas dan información valiosa a los buscadores -y a los lectores- y ayudan, por tanto, a mejorar tu posicionamiento SEO. Cada una de ellas tiene sus reglas y exigencias de longitud y nivel de concisión.

6. ¡No olvides el LinkBuilding!

Y tú te preguntarás qué es eso... Pues de una técnica SEO muy eficaz que consiste en lograr que otras páginas web enlacen a la página que quieres que los buscadores consideren influyente y lograr con ello que la premien. Puedes hacer algo similar con tus fotos, compartiéndolas en pltaformas específicas para imágenes, como Pinterest, Flickr…

7. Cuida mucho la calidad de tu imagen

Esto tiene que ver más con conseguir tráfico de forma natural que con lo que estrictamente viene a ser el SEO… Pero ¡igualmente nos parece un buen consejo! Con esto queremos decir que no todo vale, que es importante que exista coherencia entre tu mensaje y la fotografía que lo ilustra, y que merece la pena invertir un poco de tiempo en la elección de la foto perfecta. Una iluminación adecuada, un marco actual –se nota mucho cuando una imagen está pasada de moda-, nada de cosas pixeladas ni con ruido, un buen encuadre… Ten en cuenta que, por ejemplo, al compartir tu página, un post, etc. en redes sociales, esa foto será lo primero que se vea –además de tu maravilloso titular- e invitará al click ansioso o al olvido.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Cuáles son tus técnicas para mejorar tu posicionamiento web?