Google Analytics para abogados: ¿qué datos me interesa medir?

Si eres un abogado 3.0. seguro que ya tienes clarísimo que una de tus necesidades clave a la hora de darte a conocer es contar con una página web. Y si ya has invertido en ello y trabajas duro para generar tráfico y atraer a potenciales clientes, estamos convencidos de que te interesa –y mucho- medir el resultado de tus esfuerzos. ¿Cómo? La herramienta más extendida es, sin duda, Google Analytics, donde podrás encontrar métricas de todo tipo con las que hacerte una idea de tu éxito –o de la falta de él-. ¿Hay diferencias entre las métricas relevantes en función del tipo de negocio? ¿Cuáles son las que deben importarte como abogado?

La realidad es que existen ciertos parámetros clave que son universalmente relevantes y que, por tanto, te va a tocar medir en caso de que decidas ocuparte por ti mismo de las tareas de comunicación y marketing de tu empresa. Para echarte una mano, hoy en nuestro blog te hablamos de las más relevantes. Con estos datos podrás hacerte una idea de en qué puntos debes mejorar para lograr que Google premie tu web como a ninguna y te coloque en lo más alto de su ranking.

1. Número de visitas

En Google Analytics, cuando hablamos de visitas, hablamos de sesiones, es decir, de cada interactuación de un usuario durante un tiempo determinado dentro de nuestra web. Se mide desde que entra en nuestra página hasta que se abandona, analizándose todo el recorrido del lector a través de ella, la duración de la sesión… Es importante analizar el número de visitas que generamos a diario, cuándo se producen ‘picos’ de audiencia, cuáles son nuestros días fuertes, qué contenidos han generado mayor interés…

La idea es ir aumentando poco a poco el número de visitas y lograr, además, tener nuevos visitantes, lo que significará que estamos dando a conocer nuestro producto o servicio de forma cada vez más amplia. Más allá de ello, por supuesto, queremos conversiones, leads… En definitiva, clientes. Podemos ver estos datos accediendo a la visión general de nuestra web y ampliar o reducir el periodo de análisis usando el calendario situado en la parte alta derecha de la pantalla.

2. Tasa de rebote

Una de las métricas con las que nos topamos al analizar cada sesión es la tasa o porcentaje de rebote, es decir, el número de visitas que llegan a nuestra página y la abandonan sin ‘saltar’ a otra. El objetivo es que el lector se interese por nuestros contenidos y vaya de una página a otra, permaneciendo así más tiempo en nuestra web y accediendo a mayor número de información. Lo contrario -entrar y salir- se considera un fracaso. Por eso, cuanto menor sea nuestra tasa de rebote, mejor. Google premia a quienes logran mantenerla a raya, aunque no es fácil identificar qué porcentaje es aceptable… Para encontrarla basta echar un vistazo a los datos que aparecen en la visión general de audiencia.

3. Datos demográficos y geográficos

Puedes acceder a estas métricas pinchando en el menú de la izquierda. Podrás ver qué edad y qué sexo es el que tienen tus visitantes y extraer conclusiones sobre a quién dirigirte en mayor medida; también podrás estudiar en qué países, comunidades o localidades se generan más visitas. ¡Quién sabe si tu nicho de mercado es mayor de lo que crees y puedes ampliar tu clientela más allá de la frontera mental que te has marcado!

4. ¿Ordenador, móvil o tableta?

Otro dato al que puedes acceder es el referente al origen de las visitas: ordenador, móvil o tableta son los medios que mide Google Analytics, y conocer de dónde proceden la mayoría de tus visitas puede ayudarte a planificar tu estrategia. Por ejemplo, si te leen más desde móviles que desde ordenadores, tal vez debas plantarte que tus contenidos sean más reducidos para no cansar al lector. Damos por hecho que tu sitio web cuenta con un diseño responsive, es decir, orientado a su correcta visualización en distintos dispositivos. Puedes acceder a estos datos pinchando en l pestaña ‘Móvil’ del menú de la izquierda.

5. Origen del tráfico

Conocer el origen del tráfico que recibe tu web es una de tus prioridades, ya que de ello puedes extraer información valiosísima que te puede ayudar a redirigir tu estrategia. Tenemos el tráfico directo, el orgánico, el de referencia, el social y el de email. Al menos esta es la distinción que realiza Google Analytics.

En el caso del tráfico directo, éste se refiere –grosso modo- al que procede de quienes teclean en la barra de direcciones la URL de nuestro sitio web, aunque pueden contarse otras visitas, como las generadas por un documento Word o un archivo pdf que contenga nuestra URL, una aplicación móvil…

Luego tenemos el tráfico orgánico, que es el que procede de las búsquedas que se realizan en Google y demás buscadores. Sin pagos. Este tráfico te interesa especialmente, y por ello es muy importante trabajar en un buen marketing de contenidos para posicionarte muy alto y lograr que quienes busquen un ‘abogado’ para su ‘divorcio’ en ‘Madrid’ entren en tu web y no en otra. También puedes allanar el camino a través de campañas de pago con Google Adwords… pero nada debe hacerte prescindir de una buena estrategia de comunicación online.

Por otro lado, tenemos el tráfico social, es decir, el que procede de los contenidos que compartas en redes sociales como Facebook o Twitter. Siempre es bueno medir qué redes son más exitosas, todo ello teniendo en cuenta en cuáles se encuentran tus clientes potenciales. La calidad es siempre más importante que la cantidad. En cuanto al tráfico de referencia, éste procede de aquellas visitas que nos llegan a través de otra web –es decir, por referencias en otros sitios que enlacen a nuestra página-. Siempre es bueno lograr que se hable de nosotros y que se vea que estamos bien considerados en nuestro sector, así que ¡trabaja para relacionarte bien!

6. Flujo de usuarios

Este dato nos parece extremadamente interesante para medir el éxito de cada una de tus páginas y publicaciones, así como de los enlaces que hayas creado entre ellas. Básicamente sirve para saber cómo navegan los usuarios: qué páginas visitan en primer lugar, cómo se mueven al resto desde ellas, y en cuáles abandonan su visita. Verás que aparecen rutas ‘típicas’: por ejemplo, entrar a través de la home, acceder a ‘quiénes somos’ y acabar dando un paseo por el blog. Otra opción es caer en ese blog a través de un post compartido en una red social y, desde él, acceder a información de las páginas estáticas, a otras entradas del blog… Gracias a ello podemos conocer qué caminos sigue el lector medio y cómo podemos seducirle. Además, puedes aprovechar para optimizar tus páginas más exitosas e introducir llamadas a la acción. También para mejorar aquellas que provoquen la huida del lector a pesar de estar diseñadas para hacer de puente.

 ¿Te ha resultado útil este post? ¿Cuáles son para ti los datos más relevantes a la hora de medir tu estrategia online?

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