Jornadas Inspíreme: ¿Qué hay de nuevo en el mundo de la comunicación?

En Sicre Comunicación nos encanta estar al día en todo lo que se mueve en el mundo del marketing y la comunicación. Por eso, esta semana tocaba dejarse ver en las jornadas Inspíreme, organizadas –¡y muy bien organizadas!- por cuatro jovencísimos estudiantes de Comunicación Publicitaria en la Universidad Europea de CanariasDarius Cozma, Paula González, Ángel López y Carmen González- y celebradas en el marco de la Fundación CajaCajarias, en una sala llena hasta abarrotarse. ¡Enhorabuena a sus organizadores por su campaña de difusión y por el éxito de la convocatoria!

¿Qué aprendimos durante estas dos jornadas? ¡Un montón de cosas! Sobre todo teniendo en cuenta que Inspíreme ha puesto el foco en un sector de lo más cambiante y que se sale un poco de nuestra experiencia actual: el de la moda. Marcas enfocadas a un público joven –como Kling, una de las protagonistas de la cita- sirvieron como gancho para hablar acerca de cómo podemos crear un altavoz para ellas a través de la comunicación -especialmente online- y hasta qué punto es complicado estar al día sobre qué hay de nuevo y qué herramientas digitales utiliza el público objetivo de cada firma.

La fiebre de Instagram, el futuro de Facebook, las modas en las redes sociales… fueron temas de debate que nos dejaron cierta sensación de vértigo. ¿Evoluciona la tecnología y las redes más rápido de lo que podemos asumir? Desde luego, el caso de la moda es paradigma indiscutible de esa caducidad constante a la que asistimos hoy en día.

Más allá de esta reflexión, que bien daría -¡y dará!- para un post independiente-, nos quedamos con grandes lecciones –más abstractas que otra cosa- que vienen de la mano de otros profesionales del sector. Por ejemplo, que el trabajo bien hecho es la clave del éxito y que sin él no hay estrategia que valga. O que nunca es demasiado pronto para emprender si la dicha es buena y estamos dispuestos a darlo todo. Que quien no arriesga no gana, que el trabajo duro tiene siempre su recompensa y que, por encima de todo lo que aprendamos, esto es cuestión de actitud: en un mundo donde lo único constante es el cambio, sobrevivir pasa necesariamente por adaptarse a lo que viene. Y, como no podía ser de otro modo, ¡parece que vienen curvas!

En cualquier caso, es alentador comprobar que las nuevas generaciones vienen con el concepto de emprendimiento bajo el brazo y que están dispuestas a cosas como ésta: la organización de unas jornadas de repercusión nacional de forma impecable y atrayendo la colaboración y asistencia de cientos de personas y firmas. En Inspíreme vimos ejemplos de empresarios jovencísimos que ya dirigen sus propios negocios y que llevan la comunicación de grandes empresas, aportando toda sus ganas y su creatividad.

¿Entramos en la era del vértigo?

Con esto nos referimos a esa nueva forma de comunicar que huye de la tradicional y que se encuentra principalmente en Internet. ¿Ventajas? Probablemente es una vía más creativa, barata, democrática… que la clásica publicidad o la presencia en medios. A ello se suma el poder de la interacción con nuestro público objetivo: el feedback de los seguidores se convierte en un arma potentísima para la redefinición de la marca en función de las características de quienes la consumen. Lo malo es que en este mundo todo es muy cambiante, el espectro de competidores resulta inabarcable y, en definitiva, toca darse bofetones por conseguir un pequeño hueco. Con todo, si la marca lo vale y sabemos transmitir sus valores, tendremos gran parte del trabajo hecho.

En la imagen (de izq. a dcha.), Bea de la Rosa, cofundadora de Tipomedia, y Lucía Sicre, directora de Sicre Comunicación.

De ello habló Ángela Villarejo, socia directora de Socialmood (desde aquí nos declaramos muy muy fans de su estilo). En una conferencia centrada en Instagram –pero cuyo mensaje bien puede trasladarse a cualquier otra vía de comunicación-, aseguró que es importantísimo mantener una línea homogénea en todo el material que compartamos. Que la impronta de la firma se encuentre en su estilo a la hora de redactar, en sus imágenes… En definitiva, que exista una personalidad propia que brille en todo su esplendor gracias a la ayuda de profesionales como nosotros. Pasa un poco como con las personas: si no encuentras tu esencia, tu personalidad, aquello que te distingue del resto… difícilmente podrás destacar y marcar la diferencia con respecto a la masa. ¡Y aquí nadie quiere ser masa! Si quieres triunfar, toca buscar aquello que te hace único. Y estamos convencidos de que siempre hay algo.

Además, una de las grandes ventajas de la era de la comunicación online es que, tal y como aseguró Iria Domínguez, directora de prensa y RRPP de Kling, “es la primera vez que la gente sabe qué comen sus seguidores”. Es decir, gracias a redes como Instagram, lo podemos saber todo. Repetimos: todo. Con ello creamos un perfil psicológico de la marca –que puede variar del que habíamos diseñado inicialmente- que bebe de las aportaciones de los fans: si 5.000 seguidores adoran a un artista determinado, tal vez deberíamos fijarnos es esa tendencia para adoptar algo de ella.

La importancia de crear contenidos

Otro punto interesante del debate fue el relacionado con la vuelta de las revistas como herramienta de comunicación. Si hace unos años todo auguraba su extinción o, como poco, la reducción drástica del número de cabeceras disponibles en el mercado, de pronto vemos que marcas –como Kling- apuestan por crear contenido propio para sus clientas. ¿Por qué? Porque con ello consiguen crear todo un universo en torno a la marca que no se limite a la ropa en sí misma, sino que defina un estilo de vida, creando sinergias con otros tipos de consumo: restaurantes, zonas de ocio, tiendas de otro tipo de complementos…

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Iria lo tiene claro: hoy en día, “las marcas tienen que generar contenidos para sus clientes”. El camino es que la propia marca se convierta en “un medio de comunicación”, prescindiendo de los tradicionales. Si hay cuentas de Instagram que tienen más seguidores que un periódico o una revista… ¿seguirá compensando recurrir a los medios tradicionales? Es más, el número de seguidores puede convertirse en una herramienta con la que negociar: si contamos con una masa de fans, siempre podemos ayudar a otras marcas a crecer con nosotros.

En definitiva, el número de interrogantes que se abren con la era de Internet es enorme... y nos quedan muchos cambios a los que asistir. Si echaremos el freno en algún momento, sólo el tiempo lo dirá. De momento, agradecemos a Inspíreme todas esas grandes lecciones que nos llevamos a la saca.

¡Hasta la próxima edición!