Tráfico web: ¿Cuántas visitas son suficientes?

Tráfico, tráfico, tráfico… Nos obsesiona que nuestra web se lea, se comente, se comparta... se convierta en la reina de las webs. Nuestra primera gran preocupación es siempre que el número de visitas de la 'oficina online' de nuestro negocio sea muy bajo y -he aquí la mayor de las incógnitas- no tenemos ni idea de cuál es la vara de medir, o lo que es lo mismo, no sabemos cuántas visitas son suficientes para poder afirmar con la boca grande que lo estamos haciendo genial y que nuestro tráfico web es óptimo.

La realidad es que no hay fórmulas infalibles, sobre todo porque cada sector es un mundo y cada público objetivo es otro. Además, tendrás que atender a tantos factores que probablemente ese mínimo de visitas aceptable sea siempre una incógnita, y también es imprescindible tener en cuenta que no siempre un tráfico web elevado es sinónimo de éxito: depende de nuestro objetivo. ¿Queremos conversiones? ¿Queremos simplemente dar a conocer nuestra marca o un producto determinado? ¿Queremos monetizar un blog a través de sus visitas?

En fin… ¡Todo un mundo! ¿Verdad?

Lo único que podemos hacer por ti es explicarte qué parámetros te interesa medir en función de tu objetivo y qué estrategias debes seguir para cumplirlos. Y lo hacemos con tres clásicos que no pasan de moda:

1. Quiero captar clientes

Es lo que todos deseamos: que nuestros visitantes se enamoren de nuestros productos o servicios y se decanten rápidamente por nosotros. Podemos medir nuestro éxito centrándonos en las conversiones, es decir, en el número de personas que contactan con nosotros interesándose por lo que ofrecemos. Ojo porque no quiere decir necesariamente que se conviertan en clientes ‘del todo’. Su cálculo es sencillo: si recibo 1.000 visitas al mes y 15 contactan conmigo, mi tasa de conversón (o ‘leads’) será del 15 por ciento.

Si tienes muchas visitas pero éstas no se traducen en conversiones… algo anda mal en tu web. Plantéate cuántos saltos tiene que dar el visitante para llegar a contactar (cuantos menos, mejor), si la información que ofreces es lo suficientemente completa, la calidad de tus textos (usa bien el marketing de contenidos)…

Analiza además qué páginas son las que más tráfico web atraen (Google Analytics será tu herramienta básica), cuáles son las páginas de salida, qué ruta suelen hacer los visitantes cuando caen en tu web (por ejemplo, de la ‘home’ a ‘quiénes somos’, y luego fuera), qué páginas obtienen más visitas… Así obtendrás pistas muy valiosas sobre cómo mejorar. Y recuerda: cuanto más enlazadas estén las páginas de tu web entre sí, mejor para ti y para tu negocio.

Otro consejo es crear 'landing pages' para objetivos específicos (recuerda que lo mejor es reducir los pasos y simplificar la adquisición). También ayuda un contenido de calidad: explicaciones detalladas (pero no eternas) sobre lo que ofreces, comentarios positivos de otros usuarios, mucho apoyo audiovisual…

2. Quiero dar a conocer mi marca

El tráfico social y de referencia serán tus grandes aliados. Si quieres que los internautas te vean y te adoren, necesitarás compartir con ellos lo mejor de lo que haces: tus conocimientos, tus productos, tu filosofía… Ya hemos hablado en otros post sobre la importancia de contar con un blog corporativo para empatizar mejor con tus potenciales clientes. Es la mejor fórmula para poner la guinda a todo lo demás: tus servicios, tu imagen corporativa y tu maravillosa web.

Entra en el mundo de las redes sociales. Tampoco pretendas estar presente en todas porque, como bien ilustra el dicho, quien mucho abarca poco aprieta. Céntrate en las que sean mejores para ti (por ejemplo, ¿te interesa más Facebook, Twitter, o ambas?) Si tienes una floristería y haces unos preciosos arreglos para bodas, no podrás pasar sin Instagram.

Ten claro que tu objetivo es crear una comunidad alrededor de tu marca, y para ello necesitarás compartir contenido de calidad con los demás y moverlo en los círculos en que se muevan tus potenciales clientes. En cuanto al tráfico de referencia, intenta que quienes se dedican a sectores parecidos al tuyo sepan dónde estás. Interésate por lo que hacen, crea sinergias y poco a poco crearás una red profesional que os permitirá crecer juntos.

3. Quiero posicionarme en la primera página de Google

Tendrás que combinar muchas herramientas para convertirte en el rey de tu sector, y ello supondrá mucho esfuerzo, tiempo y probablemente dinero. Además, no vale bajar la guardia: si consigues tu objetivo, tendrás que seguir trabajando en ello constantemente para no quedarte atrás con respecto a tus competidores.

Esta carrera puede parecer estresante, pero nuestro consejo es que no te agobies con los tiempos y que actúes con naturalidad. Google analiza muchísimos factores y controlarlos todos es sencillamente imposible: dejarte condicionar demasiado por ello puede afectar a tus contenidos (palabras clave, etc.) y puede llevarte a actuar de forma artificial.

Tú ni caso. Crea contenido de calidad, sigue algunos consejos básicos en materia de SEO, muévelos en los círculos que mejor te funcionen y sé constante y regular en tus publicaciones. Vigila la calidad y funcionalidad de tu web y realiza constantemente las mejoras que creas convenientes. En definitiva, sé exigente y construye el mejor escaparate para tu negocio en la red.

Si quieres, puede serte útil acudir al SEM para dar el salto. Hoy en día es casi inevitable invertir un poco en publicidad para que se te vea. Eso sí, sin una estructura digna detrás, no habrá presupuesto que valga. Nadie, por mucho que pagues tu presencia, va a garantizarte un cliente final.

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